martes, 7 de junio de 2016

Sal a jugar...




El inicio de todo es confuso. Lo que pasó en realidad no está muy claro y entonces es cuando aparecen diferentes explicaciones de lo que sucedió. Aparecen teorías, una tras otra, tratando de dar explicación, algunos con lujo de detalles incomprensibles. Toda la situación se vuelve una guerra. La batalla sangrienta de las teorías empieza, y se vuelve más importante que la mera existencia de las cosas, la belleza de la vida, y la diversión del transcurrir de las cosas. Todas quieren ser la única realidad de lo que antes era y lo que todo llegó a ser ahora.

Así como el "Big-bang", la teoría de la evolución de Darwin, la teoría de la Creación de la Biblia, entre otras, la verdad acerca del resurgimiento de un ser apocado y encadenado en lugares recónditos de la mente inexplorada de algunos seres humanos... Esta aún entredicho, entre libros de psicología y psiquiatría, entre documentos y estudios de la OMS, y entre los corredores de colegios, universidades, iglesias de distintas denominaciones y en las calles de todas las ciudades del mundo.

Pero, más allá de cualquier verdad o explicación bajo todos estos lentes y artilugios que la sociedad del conocimiento ha aportado por dar a conocer algo que la naturaleza ha dado a luz, entiendo yo el desencadenamiento de ese "ser" encerrado en las mazmorras de la mente humana, como algo nuevo que debe ser bello, estilizado, artístico, de exuberante esplendor como el milagro de la vida y el nacimiento. Diviso yo una escena, en lo más verde del campo, en lo más rojo de los frutos, en lo más resplandeciente de una lluvia de estrellas que desgarra el infinito del universo, reflejada en la superficie cristalina del mar, y desde lo más profundo de la tierra, donde el fuego se mezcla con la materia que da vida y sostiene al mundo. Es allí donde está lo real, lo puro, lo inalienable. Allí donde no hay mano de lo idóneo y explicativo, es allí donde ha nacido la vida. Me atrevo a decir que ha renacido también mi ser. Este es el lugar a donde retorno.

Un camino inmenso, un retorno al inicio o al origen de mi existencia es un caminar no hacía atrás, sino hacia un rumbo desconocido de la vida que dejé de tener. Imaginar cómo de algo que ya existió puede advenir algo bello, hermoso y vivo. Cómo de una semilla puede germinar el inicio de una nueva vida en la comodidad y protección de la noche?


No es importante tanta explicación, ni entrar en discusión ni con Dios, ni con las memorias de Darwin... Vale decir que tal vez, de las entrañas de una roca apareció, y descansa recostada en cama verde de hojas, iluminada su sonrisa por la luna y a futuro alimentada por los frutos rojos que son resultado del trabajo esfuerzo en pro de la vida, regalo de Dios. De cara al sol, valiente, sonriente, fotosintética, se la saluda... <Buenos días y bienvenida, Nikky. Quieres salir a jugar?>

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