Añadir al hecho de ser libre (hasta el límite donde encuentro la libertad de otros), es comprender que la vida facilita movimientos, acciones, situaciones, momentos, etc; mientras que también es en sí promotora, moderadora, un espacio por el que las cosas suceden. Un permiso da, otro lo quita, pero mientras que ella esté de nuestro lado, ¿qué más podría sujetar nuestra realidad? (¿será por eso que dicen que Dios es mujer?)
A través de Nikky...
Estas son las reflexiones de lo que Nicole, una persona en transición, percibe de su vida en una isla del Caribe.
martes, 24 de enero de 2017
Jalea en frasco
Añadir al hecho de ser libre (hasta el límite donde encuentro la libertad de otros), es comprender que la vida facilita movimientos, acciones, situaciones, momentos, etc; mientras que también es en sí promotora, moderadora, un espacio por el que las cosas suceden. Un permiso da, otro lo quita, pero mientras que ella esté de nuestro lado, ¿qué más podría sujetar nuestra realidad? (¿será por eso que dicen que Dios es mujer?)
domingo, 15 de enero de 2017
Que sea un nuevo 2017
Un nuevo año para nuestras vidas, donde vemos que nuestra existencia se ha prologando así sea un día más (lo que en realidad hace la diferencia entre el nuevo y el anterior), un respiro más, una mirada más a la naturaleza, a los árboles, a las personas, a las cosas que hemos construido y destruido, y reconstruido.
Un brote de vida más, una forma de llamar nuestra atención a las pequeñeces que dejamos pasar pero que tal vez nos permitan incluso la existencia. Un mero brote de un fruto tropical, de entre las ramas limpias y deshojadas de un árbol plantado en el jardín contiguo a una casa que fue construída hace más de 40 años... wow, puede sonar lo más rallado, ininteresado, poco importante o simplemente banal, pero para la persona que habita esa casa y que ha visto ese pequeño fruto de ese árbol que ha dado sombra a la que ahora es su casa... puede significar mucho.
Pero bueno, el punto es que ese brote de vida, ese día más de existencia, ese año recién iniciado (bueno, hace 15 días, de hecho), son solo puntos de partida para lo que en realidad podría llegar a ser de ahora en más. La historia no es partida cada vez que inicia una secuencia humana, animal, vegetal (o tal vez espiritual), pero para quien la vive sí, tal vez, puede ser insólitamente importante, cambiante de vidas o mejorador de realidades.
Inicié pensando en qué podría llegar a escribir hoy, y esto es lo que ha surgido, luego de ver muchas cosas, sentir muchas cosas, pensar en muchas cosas y sentir el calor en el que estoy porque el abanico no está bien localizado. Sin embargo, me alegra que he avanzado tres parrafos y haber logrado decir que es importante hacer algo este año, que no sea simplemente un paso de tiempo sin importancia, que no se sientan mal por solo ver televisión, ir a playa o a cine, a comer con sus amigos, a mirar por la ventana y ver al cielo pensando "¿qué voy a hacer este año?". Añado la invitación a que todo lo que no hagan y nada de lo que sí hagan vale la pena hacer y no hacer... de hecho, es lo que se supone deben hacer; solo deben creer en lo que están haciendo y saber que sea lo que no sea, y aunque no sea lo que sea, está relacionado con el propósito que tienen de habitar este lugar en el que estamos.
Feliz 2017 y que sea un nuevo año... de verdad, uno nuevo.
jueves, 22 de diciembre de 2016
Blanca
Ganar o merecer? Alcanzar o recibir? Todo depende de la perspectiva desde la que cada persona quiera ver o percibir la vida. No es simple cuestión de levantarse una mañana y ver que es un nuevo día y seguir de largo con las ocupaciones que apremian, ni pensar que todo debe suceder por ósmosis... depende más de la fortaleza y del ímpetu que albergue tu espíritu. El potencial que demarca tu camino y te incita a trascender en cada una de las actividades que planeas para cada día es un mero ejercicio de valorar y de poner en práctica tu poder de convicción y de voluntad por seguir existiendo.
Va todo por un embudo, dejar de ser una simple gota y convertirse en un cuerpo acuoso menos individualizado, parte de una masa, para ser embotellada y cerrada herméticamente. Suena triste siquiera pensar en dejar de ser única, quieta y simplemente una, para formar parte de un montón, unirse al resto. Pero es interesante ver como un raudal es más fuerte que una gota, y pertenecer a un grupo simplemente te hace parte de él sin necesariamente cercenar la individualidad de cada "componente".
Ser binario o no, ser parte de alguno de los géneros o de todos (o de ninguno), quien sabe... no te quita la libertad de ser quien eres, simplemente magnifica la expresión individual, amplifica la percepción que se tiene del mundo para lograr una compresión más abarcante de la realidad. Simplemente nos permite saber que somos parte de algo, que alimentamos algo más grande que nosotros, que no estamos solos y que cumplimos un papel importante, sea sublime o excelso, simple o complejo.
Visualizar el blanco es bueno, pero es aún mejor perderlo de foco así sea por un momento... adquirir nuevas perspectivas, volver a verlo de diferente manera, tal vez evaluar y decidir si vale la pena seguir en el mismo camino. Blanco es bueno en la mira... tal vez menos sería la mira en él.
Debemos permitirnos llenar espacios y tareas que siguen siendo importante que alguien las desarrolle, más si está en nosotros la habilidad poder para desarrollarlas. Ser llamada a una actividad planeada para hombres, sentirme incómoda, y desarrollar lo esperado hasta tal punto de ser la única que siguió instrucción es gratificante; pero es más significativo ver que fui premiada por mi esfuerzo, y sin esperarlo... es mejor aún. Lo que puede marcar parte de tu vida como una cicatriz, te vuelve única, poderosa y capaz de superar obstáculos (incluso los impuestos personalmente).
Siempre hay tiempo para evaluar cómo vamos. Hay que detener el tren por un momento y examinar qué, cómo, cuándo, por qué, dónde (añádase cualquier palabra que incite a la evaluación y que integre los componentes principales) TODO. Revisar si lo que soy y lo que hago es importante y qué impacto tienen en la vida de los que estén a mi alrededor, me da perspectiva de cómo la vida me influencia y cómo yo, siendo quien y cómo soy, al igual que mis acciones, repercuten en la realidad que sustento.
Blanco es el papel cuando la tinta vale menos que la voz, pero blanca es la vida que espera ser escrita y llena de colores. Blanco es divertido ya que tu creatividad lo pinta.
sábado, 17 de diciembre de 2016
Más afuera, más adentro
La charla con los familiares es crucial para permitir que las cosas fluyan al interior de la familia, al interior de lo que llamamos hogar, diferenciando de una estructura protectora que funciona como refugio ante lo que nos rodea. Siempre es duro iniciar una charla con las personas que significan algo para ti, que son figura de autoridad y que las has visto desde que tuviste pertenencia de tu existencia.
Tal vez el miedo que se siente o cualquiera sea el sentimiento que te detenga, se deba a que no quieres hacer que ellos sufran "innecesariamente" todo lo que te sucede, o que lo que piensas, sientas y te ocurra es naturalmente tuyo y no debes compartir a otros de tus angustias ya que cada quien tiene sus propias preocupaciones y batallas de las que librarse.
Es un gesto bonito pensar que, a medida que la vida te va educando sobre cómo funcionan las cosas y que no eres la única persona en el mundo, hagas lo que hagas, debes procurar ser liviana para los demás y que no debes representar un peso para quienes te rodean.
Más allá de mis deseos de estar junto a quienes me interesan y con quienes quiero compartir, siempre quiero ser vista como alguien fuerte, llena de vida y ser compañía agradable de todos; nunca importunar o ser objeto de incomodidad o fastidio. Pero esa armadura que quisiera relucir y convertir en el objeto del afecto de los demás, por dentro pica, y da escozor.
Omitir los deseos que siento de sentir su piel rozando la mía... no es posible. Pero sí es posible ser pendeja y huir de la posibilidad de estar apretada entre dos galanes, y salir perfumada con su delicioso aroma, por no causar incomodidad. Modestia aparte, qué pendeja.
Pero junto con darme duro por las decisiones que tomo para seguir edificando mi identidad, me gusta pensar que este camino que inicié es amplio en opciones, que me divierte a medida que más me alejo de la puerta. Siento que entre más salgo al exterior, más conozco lo que tengo adentro. Que aún tengo batallas que luchar, unas cuantas más recién identificadas en pensamientos y reacciones que antes no conocía de mí misma... todo esto da sazón a la vida, que algunas veces no es tan agradable, pero que componen el plato fuerte.
No siento que será fácil, que la crítica seguirá en el ambiente, y que la ignorancia es y seguirá siendo atrevida. Veo actitudes que me hacen sentir incómoda de vez en cuando. Hay miradas fijas, que siento me desnudan hasta desgarrarme por dentro. Y así, también agradezco a las personas que me hacen sentir mujer, que me hacen sentir apreciada y admirada. A las que se convirtieron en la lección de escuela, pues también agradezco... la evaluación es importante para saber cómo vamos en la carrera por aprender.
Finalmente, pienso que más que ser ratón de laboratorio, sigo siendo humana, libre de hacer lo que quiero hacer con mi vida y que nada negativo hago a los demás con ser tan libre como puedo... como lo hacen los demás. Esto debería ser bueno para permitir siguiendo el camino que me lleva al exterior, que me aleja de lo oscuro, que se saca de lo oculto y que me incluye en sociedad, que me hace sentir incluida, que llega al interior de mí alma.
jueves, 15 de diciembre de 2016
Temoraria? No hay error!
Un proceso de redescubrimiento requiere un gran cúmulo de decisiones a tomar... hay que planear el brinco: con cuál pie salto y con cuál llegaré a mi destino?, qué tan alto?, que tan lejos? Cualquiera sea la respuesta a todas esas "pequeñas" preguntas, la información que de ellas sale es simplemente la chispa o el combustible para iniciar la reacción en cadena que se viene tras de ella.
Para algunos casos, no hay necesidad del empuje que amigos o familiares pueden dar a quienes lo requieran, tal vez por demostrar flaqueza, debilidad o indecisión. Es necesario, o conveniente, para algunos mezclar el impulso intrínseco de surgir, de cambiar el rumbo de sus vidas por que tal vez no vivan lo que mejor les plazca, con ese empujón de la vida o de seres que les rodean para iniciar. Haga del proceso una experiencia más enriquecedora, deliciosa, agradable o interesante.
Qué puede representar?
Puede representar muchas cosas ese salto... hasta la vida. Pero representa también el redescubrimiento de la misma, un nacimiento viciado por aquellos anhelos, esperanzas y deseos de llegar a ser mejores personas, más completas y menos deformes por el paso de (y por) una vida de insatisfacción.
Representaremos en ese momento, a viva voz, imagen y sentido lo que significa la vida, lo que desde su propiedad o mera razón es. A fuerte voz, el pregón de un sueño alcanzado, la satisfacción de lograr los resultados de un arduo trabajo, el muy sentido y empañado en lágrimas "lo hice". A viva imagen, la sonrisa pura que refleja plenitud, la luz que de nosotros emana al recibir una noticia de positivo efecto. Y de vivo sentido, lo que en palabras no podemos expresar o explicar, lo que entre pecho y espalda nos adviene y nos hace ser lo que somos, quienes somos y da una razón y uso a nuestra existencia.
Para mí, también representa la razón de mi existir que necesita desencadenarse; mi identidad que necesita tomar una forma más sólida y temerle y aborrecer al encierro y a quien la apabulla.
Todo esto suena honoris causa, algo tan bonito y que sería bueno alcanzar, pero se interponen muchas cosas que controlan nuestra forma de ver la vida, y nos condiciona. Temor, angustia, vacío, incomodidad, ansiedad, inexplicable falta de todo; qué otros nombres pueden recibir ese tumulto de emociones que forman una barrera protectora que entorpece nuestros pasos por el camino que nos trazamos hacia una verdadera vida?
Pero aunque la pared que ante nosotros se presenta parezca de concreto, es simplemente una concreta disparidad de emociones y pensamientos que no siguieron su camino hacia el olvido, pero que de alguna manera se anclaron, se adhirieron a nuestra percepción y cambiaron el rumbo de nuestra vida. Pueden parecer muchas, de hecho pueden ser muchas, pero son viarias también las preguntas que las pueden destruir, que las pueden hacer desaparecer con humo en el viento, cómo el vaho una vez exhalado.
Está pared no podrá detener nuestro andar, así sea bordeandola, saltándola, cavando un túnel por debajo, o atravesándola a las malas, esta sigue siendo etérea, sin forma sólida, como el humo en una habitación... denso se torna el interior, con poca visibilidad, pero no impide nuestro libre movimiento en el espacio.
Qué sería penoso?
Sería penoso, con énfasis en el "tal vez" oculto, no notar que lo descrito anteriormente es, por la posibilidad de que sea o no, prácticamente en sí el proceso de redescubrimiento que vale, sin lugar a dudas o certezas, la pena experimentar.
Una mirada fija en la meta puede a veces desvirtuar, entorpecer, ensordecer, cegar, desmotivar, insonorizar, desfavorecer y quitarle el sabor a la vida que se nos va, nos pasa de largo... por que la vida es lo que vemos, saboreamos, olemos, escuchamos, sentimos y tocamos, no lo que esperamos alcanzar o lo que se vé al final del camino.
Es rico en emociones, razonamientos y percepciones todo gran instante en el que nos paramos frente al abismo y nos preguntamos: qué hay en el fondo? Qué hay del otro lado? Qué tan alto o profundo es? Podré saltar? Qué me esperará allá abajo? Qué o quién me espera del otro lado? Cómo o cuándo llegaré?, etc. Es cómo hallar el gusto por ver el paisaje mientras vamos en camino hacia el trabajo, colegio, universidad, casa, o cualquier otro destino. El parar y desenfocarnos un segundo para avistar los detalles de los que está hecha la vida, sentir su aroma, su temperatura, textura, ver su forma, tamaño, color y probar su sabor.
Qué ese redescubrimiento, sea el que sea, no se vare en la travesía hacia el faro por no ver que nos quedamos sin gasolina o atracamos en un banco de arena por no ver los otros elementos que hacen también parte de nuestro viaje.
Qué tal es ver que el temor es simplemente un aria en la sinfonía que compone nuestra existencia? O reconocer lo temeraria que puedo llegar a ser?