domingo, 15 de enero de 2017

Que sea un nuevo 2017

Un nuevo año ha comenzado... siento que es necesario iniciar con el nuevo año también... no quedarse atrás, ni solo pensando en hacerlo.

Un nuevo año para nuestras vidas, donde vemos que nuestra existencia se ha prologando así sea un día más (lo que en realidad hace la diferencia entre el nuevo y el anterior), un respiro más, una mirada más a la naturaleza, a los árboles, a las personas, a las cosas que hemos construido y destruido, y reconstruido.

Un brote de vida más, una forma de llamar nuestra atención a las pequeñeces que dejamos pasar pero que tal vez nos permitan incluso la existencia. Un mero brote de un fruto tropical, de entre las ramas limpias y deshojadas de un árbol plantado en el jardín contiguo a una casa que fue construída hace más de 40 años... wow, puede sonar lo más rallado, ininteresado, poco importante o simplemente banal, pero para la persona que habita esa casa y que ha visto ese pequeño fruto de ese árbol que ha dado sombra a la que ahora es su casa... puede significar mucho.

Pero bueno, el punto es que ese brote de vida, ese día más de existencia, ese año recién iniciado (bueno, hace 15 días, de hecho), son solo puntos de partida para lo que en realidad podría llegar a ser de ahora en más. La historia no es partida cada vez que inicia una secuencia humana, animal, vegetal (o tal vez espiritual), pero para quien la vive sí, tal vez, puede ser insólitamente importante, cambiante de vidas o mejorador de realidades.

Inicié pensando en qué podría llegar a escribir hoy, y esto es lo que ha surgido, luego de ver muchas cosas, sentir muchas cosas, pensar en muchas cosas y sentir el calor en el que estoy porque el abanico no está bien localizado. Sin embargo, me alegra que he avanzado tres parrafos y haber logrado decir que es importante hacer algo este año, que no sea simplemente un paso de tiempo sin importancia, que no se sientan mal por solo ver televisión, ir a playa o a cine, a comer con sus amigos, a mirar por la ventana y ver al cielo pensando "¿qué voy a hacer este año?". Añado la invitación a que todo lo que no hagan y nada de lo que sí hagan vale la pena hacer y no hacer... de hecho, es lo que se supone deben hacer; solo deben creer en lo que están haciendo y saber que sea lo que no sea, y aunque no sea lo que sea, está relacionado con el propósito que tienen de habitar este lugar en el que estamos.

Feliz 2017 y que sea un nuevo año... de verdad, uno nuevo.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por hacer un comentario sobre esta publicación. Significa mucho para su autora.